
El origen de este deporte olímpico, que llevará al atleta marplatense a los Juegos Olímpicos de París 2024, se remonta a la cacería y el combate en tiempos primitivos.
El tiro con arco se disputó por primera vez en los Juegos Olímpicos de París 1900; continuó en Saint Louis 1904, Londres 1908 y Amberes 1920, antes de un paréntesis de 52 años en el programa olímpico. En 1931, en Ucrania, se fundó la Federación Internacional (World Archery), y el deporte fue reintroducido en los Juegos de Múnich 1972, donde ha permanecido desde entonces.
Jajarabilla ha logrado algo histórico: ser el tercer arquero argentino en participar en unos Juegos Olímpicos y el primero en 36 años, desde que en Seúl 88 lo hicieran Ángel Bello y Claudio Pafundi. Obtuvo su boleto a París en abril pasado, en un torneo clasificatorio en Medellín, donde consiguió la medalla de bronce.

En la actualidad, este deporte es dominado por Corea del Sur, el país más exitoso en los Juegos Olímpicos con 27 medallas doradas, nueve plateadas y siete de bronce. Otros países fuertes en esta especialidad son Estados Unidos, Italia y Francia.
Jajarabilla no escapa a la realidad de este deporte en nuestro país: “Ellos pueden vivir del tiro con arco, pero no específicamente por las becas deportivas, sino por los sponsors privados. Cada uno tiene su patrocinador, hay mucha ayuda para los arqueros. En mi caso, por ahora, tengo la beca del Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (ENARD) y de la Secretaría de Deportes; y también en Mar del Plata tengo el respaldo del Ente Municipal de Deportes”, expresó tras su logro.
El tiro con arco requiere atención y habilidad, así como fortaleza física y psicológica para mantener la precisión en momentos de tensión. La competencia implica tres minutos para arrojar seis flechas hacia el blanco. El peso del arco es de aproximadamente tres kilos y medio, y junto con los distintos instrumentos que cargan los arqueros, el trabajo de kinesiología y prevención de lesiones es fundamental en su entrenamiento.
En París, la competencia de tiro con arco se desarrollará entre el 25 de julio y el 4 de agosto, en la arbolada sede de La Explanada de los Inválidos, en el distrito 7. Los arqueros disparan al blanco a distancias de 70 metros. La fase de clasificación consta de 72 disparos (flechas), tras los cuales los arqueros obtienen la preclasificación y se reparten en grupos para las eliminatorias.
Una nueva ilusión está en marcha. Jajarabilla piensa más allá de los Juegos: “Me gustaría que mi clasificación para París sea un impulso para que este deporte tenga cada vez más difusión, se profesionalice y haya más competencia a nivel nacional. Cuando salimos al exterior nos encontramos con un nivel diferente”. Hasta el año pasado, el argentino estaba entre los lugares 112 y 120 del mundo; tras su clasificación, figura entre los 55 y 65 mejores del ranking mundial.
Un arquero argentino, un sueño de gloria olímpica…
