Atletismo: Florencia Bonelli y Daiana Ocampo, dos historias, dos esperanzas, un orgullo argentino en el maratón parisino.

Desde su inclusión en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles en 1984, el maratón femenino ha sido un escenario donde las atletas argentinas han dejado su huella. Este año, Florencia Borelli y Daiana Ocampo se unirán a un selecto grupo de corredoras que han representado a Argentina en esta exigente prueba, llevando el total a ocho participantes.

Indudablemente no hay prueba deportiva más representativa de los Juegos Olímpicos que el maratón. No en vano es el evento que cierra con broche de oro esta fiesta deportiva. En París 2024 será la maratón femenina la que clausurará el evento a diferencia de la usual prueba masculina.

La ruta del Maratón Olímpico de París 2024, comprenderá un recorrido de 42,195 km de esta legendaria prueba de los Juegos Olímpicos es especialmente exigente para esta edición parisina 2024: 436 metros de desnivel positivo, 438 metros de desnivel negativo y una pendiente máxima del 13,5%.

Las cien atletas participantes obtuvieron la clasificación de dos maneras: el 50% de las plazas de clasificación se basaron en la consecución de la marca mínima en una prueba dentro del periodo de clasificación, para la maratón olímpica para las mujeres es de 02:26:50, y el otro 50% por su posición el Ranking Mundial de Atletismo dentro del periodo de clasificación, teniendo en cuenta que desde el puesto 89 al 100 se incluyen las plazas por universalidad, para asegurar la participación de aquellos países que no tengan atletas que no tengan el ranking o hayan logrado los tiempos mínimos en competiciones exigidas para la cita olímpica.

El deporte argentino sumó una plaza a los próximos Juegos Olímpicos de la mano de Florencia Borelli. La corredora de 31 años, oriunda de Mar del Plata logró una histórica actuación en el mes de febrero de este año en el maratón de Sevilla, tras llegar a la meta en un tiempo de 2 horas, 24 minutos y 18 segundos, lo que le permitió lograr un nuevo récord sudamericano y nacional de la disciplina. Además, dicho registro le permitió alcanzar la marca para estar en París 2024.

Daiana Ocampo obtuvo una segunda plaza. La bonaerense de 33 años había estado cerca de obtenerla en la maratón de Sevilla en donde había realizado una marca de 2:27.16 (su mejor tiempo en la prueba). En Alemania tenía su última oportunidad, bajó 52 segundos su marca y terminó en el top 10 de la maratón de Hamburgo a fines de abril y logró la hazaña para clasificar a París.
La fondista argentina fue la única atleta no africana entre las mejores de la prueba y se aseguró su lugar en los Juegos Olímpicos.

Dos mujeres, dos historias, rumbo a la histórica Maratón.

Florencia Bonelli atribuye su éxito al apoyo del Ente Nacional de Alto Rendimiento (ENARD), que le ha permitido realizar campamentos y entrenamientos en el extranjero, algo que antes no era posible. Según ella, este respaldo y la competencia reñida entre atletas contribuyen a la mejora constante, ya que todos se esfuerzan al máximo al estar muy cerca unos de otros en términos de rendimiento.

En preparación para los Juegos Panamericanos, Bonelli entrenó intensamente en Mar del Plata y en la altitud de Cachi, Salta, donde acumulaba 200 kilómetros semanales. Este riguroso régimen incluía entrenamientos diarios, repeticiones y correr en estado de fatiga, reflejando la exigencia del maratón.

Conciliar su carrera de alto rendimiento con la maternidad no ha sido fácil, pero Bonelli se apoya en su organización y en la ayuda de su hermana gemela y su marido. Durante su embarazo, hizo una pausa en su entrenamiento para disfrutar de la maternidad, retomando gradualmente su actividad después del nacimiento de su hijo Milo. Con el respaldo de su familia, marcas patrocinadoras, el ENARD y la Secretaría de Deportes, Bonelli ha podido mantener su alto nivel de rendimiento y seguir creciendo como atleta.

Daiana Ocampo tiene una historia inspiradora que la llevará a representar a Argentina en los próximos Juegos Olímpicos en París. Comenzó su carrera en el fútbol, jugando para Fénix, y equilibrando su vida como madre de su hija Amparo, de siete años. Tras muchos kilómetros de entrenamiento en Pilar, logró alcanzar su sueño olímpico.

A pesar de haber estado cerca, no clasificó para los Juegos Olímpicos de Tokio 2021, pero Ocampo no se rindió. Con una determinación inquebrantable, siguió entrenando y en su última oportunidad, consiguió la marca mínima necesaria para asegurar su lugar en París. Su historia es un testimonio de perseverancia y dedicación, culminando en la realización de su mayor objetivo deportivo. Dos mujeres, dos historias, el mismo sueño. La gloria de haber logrado cada un lugar para llevar la bandera Argentina en la prueba más representativa de los Juegos Olímpicos: la Maratón.